
tivas que se orientan a la igualdad de género en el
sistema educativo en España y los datos que mues-
tran una segregación por sexo elevada en la FP: las
mujeres predominan en las familias profesionales
feminizadas (trabajo de cuidados, moda e imagen
personal), mientras que su presencia disminuye
en formaciones masculinizadas, con mejores pers-
pectivas laborales. Este modelo segregado por sexo
genera que la FP constituya un espacio de sociali-
zación profesional sexista, en el que se refuerza la
división sexual del trabajo tradicional.
La segunda parte de libro tiene como eje analí-
tico las desigualdades de género en las trayectorias
educativo-laborales. Este tipo de abordaje no solo
permite comprender las maneras en que las segre-
gaciones de género existentes en la educación y en
el mercado laboral (como así también la división
sexual del trabajo en los hogares) inciden en los
recorridos biográcos de las personas, generando
restricciones y oportunidades, sino también los
modos múltiples en que ellas se posicionan frente
a estos constreñimientos estructurales, generan-
do dinámicas de reproducción, pero también de
transformación de las inequidades de género.
Una primera contribución analiza las trayec-
torias postsecundarias de egresados/as de la edu-
cación secundaria técnica en pequeñas ciudades
(hasta 30.000 habitantes) de la Argentina. Este
recorte territorial resulta novedoso en nuestro
país y reeja contextos de oportunidades educati-
vo-laborales reducidas, por lo que el capítulo de
Eugenia Roberti, Silvia Martínez y Claudia Jacin-
to aporta a un enfoque interseccional, abordando
desigualdades de género, territorio y capital social
y cultural. La investigación, realizada en 2018,
consiste en un estudio cualitativo de seguimien-
to de jóvenes que egresaron en 2009, y muestra el
contraste entre las aspiraciones de los/as egresados
y las restricciones que el contexto local y familiar
imprimen a las trayectorias educativo-laborales.
Asimismo, evidencia no solo diferencias entre va-
rones y mujeres, sino también entre mujeres en las
estrategias subjetivas que despliegan ante tales res-
tricciones y ante los estereotipos de género.
Los otros dos capítulos que integran esta se-
gunda parte se centran en el sector de tecnologías
de la información (TIC) y presentan abordajes
complementarios. Mariana Lucía Sosa y Sabrina
Ferraris utilizan datos a la Encuesta Demográca
Retrospectiva de CABA (2019), para analizar
las desigualdades de género en relación al nivel
educativo y la calicación de la ocupación al ingre-
sar a la rama, y luego, en torno a las características
de los empleos durante toda la trayectoria laboral.
Los hallazgos evidencian que las mujeres en el sec-
tor TIC tienen niveles educativos más altos que
los varones, pero niveles de calicación inferiores
de sus puestos de trabajo, que se mantienen a lo
largo de sus recorridos laborales.
Como contrapunto, el trabajo de Verónica Mi-
llenaar, José Pozzer y Luciana Maccarini, basado
en entrevistas con mujeres programadoras (o que
aspiran a serlo) de CABA, Córdoba, Chaco y Co-
rrientes, analiza cómo se conguran sus trayecto-
rias de formación, cómo surge en ellas la elección
de esta actividad (altamente masculinizada), y qué
experiencias y desigualdades de género vivencian
en su desarrollo profesional. Un resultado impor-
tante de este texto es una tipología de trayectorias
de formación de mujeres en tecnología que tiene
en cuenta los modos de acercamiento a la activi-
dad (y el momento en sus trayectorias laborales)
y las estrategias de formación que despliegan en
función de sus propósitos, evidenciando así la di-
versidad en las experiencias y recorridos formati-
vos de las mujeres en el sector del software.
La última parte del libro, también integrada
por tres textos, focaliza en procesos de socializa-
ción profesional de mujeres que se desempeñan
en campos laborales donde las desigualdades de
género son notorias, pero adquieren característi-
cas diferentes. El primero de ellos, de María Paola
Sevilla y María Jesús Montecino, se centra en do-
centes mujeres de áreas STEM (Ciencia, Tecnolo-
gía, Ingeniería y Matemáticas) de la ETP en Chile;
el segundo, de Claudia Jacinto e Iris Schwartz, in-
vestiga a estudiantes a punto de egresar y gradua-
das recientes de la Carrera de Arquitectura de la
UBA y el último, de Ivana Bachmanovsky, explora
a través de una etnografía digital el caso de la orga-
nización Women in Games Argentina (WIGAr),
que nuclea mujeres y disidencias en la industria de
los videojuegos, intentando construir una “comu-
nidad” como “espacio seguro”, en un sector alta-
mente masculinizado.
La descripción hecha hasta aquí –necesaria-
mente breve y esquemática- muestra la riqueza y
diversidad de niveles de análisis del libro reseñado.
Sus contribuciones son múltiples e intentaremos
en el poco espacio que resta aunque sea enume-
Reseña de libros
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