
cidades lo que sucede en cada escuela que compren-
-
la, los equipos de gestión y sus decisiones -veremos
más adelante- están impregnados de particularida-
más amplio, de una estructura que nuclea, norma a
todas las instituciones por igual, por ejemplo el de
propia a cada región, coyuntura que habla y habita
necesidades singulares de cada territorio. Entonces
en esa disputa de estructura y coyuntura las insti-
tuciones particularizan y hacen cuerpo estas tensio-
nes entre estructura y coyuntura, instituciones que
podemos decir, captan procesos de mediación en
su hacer cotidiano, en su autonomía intrínseca en
cada una de ellas. Particularizadas en decisiones, ac-
en clave a un objetivo común de cada institución.
Acciones, estrategias, decisiones son algunas lí-
-
cativa. Acciones, estrategias, decisiones en absoluto
inocentes, azarosas, sino más bien como decíamos
Entonces, la gestión educativa abarca la dimensión
política intrínsecamente en cada decisión, acción y
estrategia que lleva adelante. Volvemos a insistir, en
absoluto inocente y azarosa. La gestión educativa
no es un proceso neutral, sino que involucra una
dimensión política que atraviesa cada una de sus de-
cisiones, acciones y estrategias (Tello, 2008).
Insistimos en este punto: nada en la gestión
educativa ocurre al azar. Coincidimos con lo que
plantea que la gestión educativa no se reduce a un
ejercicio meramente pragmático o administrativo,
sino que en su práctica se inscribe de manera in-
eludible una dimensión política. Esta dimensión se
-
titucionales, en la toma de decisiones pedagógicas
y de la manera en que cada institución interactúa
socioeducativo.
Cada decisión tomada en el ámbito de la ges-
tión educativa no es un acto aislado, sino que se
concepciones sobre el rol de la educación en la so-
ciedad, sobre qué conocimientos se consideran
-
nirlos. En este sentido, la gestión educativa no solo
organiza y administra, sino que también actúa como
un agente de cambio que incide en la reproducción
o transformación de las estructuras educativas y so-
o de cumplimiento normativo, sino que también
participa activamente en la construcción de sentidos
sobre la educación. La manera en que se estructu-
ran las prácticas de gestión, los enfoques pedagógi-
cos que se priorizan y las estrategias adoptadas para
abordar las problemáticas del entorno escolar están
vinculadas a valores, intereses y posicionamientos
equipo de gestión. La gestión educativa contribuye
a delinear no sólo el presente de las instituciones,
manera en que las comunidades escolares conciben
su propio desarrollo y sus posibilidades de transfor-
mación.
En última instancia, comprender la gestión edu-
cativa desde esta óptica implica reconocer su papel
a la educación, entendiendo que cada decisión y
cada acción no solo responde a normativas y estruc-
-
sión sobre qué tipo de educación se quiere construir
y para qué sociedad.
Gestión educativa y abandono escolar
Sostenemos que un aspecto central de la gestión
educativa es la toma de decisiones, ahora bien, esa
toma de decisiones desde nuestras incumbencias y
desde el objetivo del presente artículo, anudan en
y las jóvenes, especialmente, esos recorridos no en-
cauzados, impregnados de enganche/ desenganche,
recorridos que van por fuera de lo esperado y que
sin embargo, impregnan e institucionalizan nuevos
modos de estar/no-estar en la escuela (Corica, Otero
El sistema educativo se encuentra inmerso en un
sistema social injusto y desigual, en donde se refrac-
tan las desigualdades sociales convirtiéndose en des-
-
del nivel medio del sistema educativo, sobre todo
post sanción de la LEN - Ley de Educación Nacio-
nal N°26206/06 se han hecho instituciones cada vez
más complejas, Santos Guerra (2015) al respecto re-
Revista de la Escuela de Ciencias de la Educación - 2026 1(21)