
64
muchos otros. Paulatinamente, la institución
comenzó a recibir alumnos de distintas clases so
ciales. Ese reconocimiento, sumado a la posterior
ampliación del plan de estudios, generaría un mar
cado aumento de la matrícula, con el consiguiente
cambio en el modo de ingreso que posteriormente
se realizó a través de un examen.
Con respecto a la vida cotidiana de Inchausti,
y vinculado al nuevo sistema de internado, un es
era muy buena, una especie de segunda casa, sin
tiéndose con la comunidad educativa una gran
familia. Ese entrevistado cuenta, también, que se
divertían jugando al fútbol, al básquet y al ping
pong, que el internado era un espacio frío donde
no había mucha calefacción y que el gran aconte
cimiento por esos años fue la adquisición de un
televisor, toda una novedad para ellos, lo que les
permitía seguir los tan ansiados partidos de fút
para los hombres argentinos de ese momento. Asi
mismo, explica que hacia el cierre de año contaban
con la pileta de natación.
Desde una perspectiva de género, nos interesa
centes, lo que indicaría cierta apertura del espacio
homosocial. No obstante, es importante destacar
que en la institución existía división sexual del tra
bajo: las mujeres estaban a cargo de las asignaturas
más ligadas a las Ciencias Sociales y la Matemática,
así como de las labores de limpieza y cocina —es
pacio cerrado ligado imaginariamente al ámbito
doméstico—, mientras que los hombres se ocu
paban de las transmisiones ligadas al trabajo en el
campo —vinculadas simbólicamente al ámbito
una constante en las escuelas de este tipo a lo largo
del siglo XX. Ante la consulta sobre la existencia
de alumnos gays, los entrevistados indican que los
pocos que hubo fueron dejando la institución con
el paso de los años, lo que indicaría cierto grado de
homofobia, en concordancia con lo sucedido en la
época. Mencionan, también, que para esa época ya
bañarse desnudos todos juntos en tanto una de las
primeras grandes pruebas de masculinidad a supe
Gobierno Nacional se incorpora, paradójicamente en
el marco de un gobierno de facto, “Educación Demo
crática” suprimiendo “Cultura Ciudadana”. Además,
herrería rural y motores. Asimismo, se incluye como no
vedad el Dibujo aplicado.
Con este nuevo plan, se plantea una estructura que,
de 1ro a 3er año, aumenta levemente las horas de “clases
ción las horas de prácticas “a pie de obra” y de rutina
o extraordinarias. Esta nueva disposición marcaría un
quiebre importante en comparación con las dos décadas
anteriores en las que se pretendía explícitamente ofrecer
una educación mucho más “práctica”, en contraposi
ción —como se dijo— a la experiencia de Santa Cata
lina.
sin éxito que la escuela produjera los alimentos para con
sumir en el comedor universitario en la ciudad de La Pla
por María Cruz Inchausti en relación con que el dinero
generado por el campo de la institución fuera destinado
exclusivamente al mantenimiento de la escuela.
La baja matrícula podría haberse debido al hecho de
que la escuela solo ofrecía educación hasta el tercer año,
por lo que los estudiantes debían continuar sus estudios
en otras instituciones que reconocieran esa formación,
lo que se daba en ocasiones en otras provincias como
estudios para agregar un ciclo superior de 3 años más,
cuario”, que ahora sí posibilitaba el ingreso a cualquier
carrera universitaria del país.
Vinculado a ello y volviendo al período anterior, en
de internado era la escasez de estudiantes. Eso lo adjudi
ca la propia institución al desconocimiento de la escuela
por parte de los pueblos vecinos, la estrechez del plan de
estudios y la falta de comodidad que brinda la escuela.
Esta última cuestión nos permite suponer que Inchausti
joso internado del Colegio Nacional.
Con el paso de los años, Inchausti se transforma
ba en una escuela reconocida en la región e, incluso,
en todo el país. Al respecto, los entrevistados explican
que a la escuela asistían internos de disímiles lugares
Masculinidades en la “Escuela de agricultura y ganadería «María Cruz y Manuel L. Inchausti»”