
neada con las directrices del Programa nacional de
escritura (Concha & Espinosa, 2019), que sugiere
que “debe ofrecerse tareas de escritura interesan-
tes, signicativas para las/los estudiantes, y que
sean percibidas como valiosas para el desarrollo
personal y social” (p. 4). Considerando el género
diario como un vehículo para la motivación “si el
clima emocional es negativo o si la escritura pro-
ducida se considera poco signicativa o irrelevante
la motivación será baja y crecerá la desconexión y
la percepción de falta de valor de las tareas escri-
tas” (Concha & Espinosa, 2022, p.3).
Por otro lado, la investigación destaca el con-
cepto de identidad, la cual es “dinámica y uye a
través de las distintas situaciones del pasado, pre-
sente y las relaciones del relato que se hacen evi-
dentes en la narración de su historia de vida” (Mo-
reno Aponte & Vila Merino, 2021, p.130) Es por
esto que, el diario de lectura es mediado para estar
en un punto intermedio, ya que, aunque posea
estructura, brinda un espacio de expresión identi-
taria necesaria cuando se reexiona sobre la lectu-
ra, a través de la opinión crítica, la interpretación
y reexión. Estas habilidades además reconocen
que “Las personas demandan un reconocimiento,
aceptación y valoración de su identidad, especial-
mente cuando esta se diferencia de aquellas insti-
tucionales y dominantes” (Gee, 2002, como se cita
en Concha & Espinosa, 2022, p.3).
Para esta investigación el concepto de multi-
modalidad se ve mediado por su utilización como
los medios que se incorporan en la elaboración del
diario de lectura. La multimodalidad es denida
como “una nueva alfabetización que ve en las imá-
genes, los gestos, la música, los movimientos, la ani-
mación y otros modos de representación formas
diferentes de plasmar y acceder al conocimiento.”
(González García, 2018, p.4). La incorporación de
estos modos aporta a la visualización de conceptos
o emociones derivadas de la lectura, enriquecien-
do así la habilidad de interpretación del texto de
manera creativa y visual. En la actualidad los estu-
diantes se encuentran insertos en una enseñanza
que se entrelaza cada vez más con nuevos medios
(Calderón Loeza & Sánchez Escobedo, 2021). Al
trabajar la multimodalidad, se emplean elementos
que subyacen a las letras o textos, posibilitando
que las alumnas expresen su opinión y/o susten-
ten esta no tan solo con palabras, al disponer de
distintos recursos semióticos, pueden elegir cuáles
utilizar y cómo estos representan materialmente
lo que quieren expresar (Manghi & Badillo, 2021,
p.5). Es por esto que, el diario de lectura posee una
estructura con mayor libertad creativa, “ofrecien-
do múltiples potencialidades innovadoras de crear
signicado a partir de la combinación de una varie-
dad de recursos semióticos” (Kress, 2010 como se
cita en Manghi, et al., 2014, p.40), la utilización de
esta perspectiva multimodal convierte la actividad
en un proceso de lectura personal que puede ser
único, siendo signicativo por el compromiso que
destinen las alumnas a su realización y los recursos
que elijan utilizar.
Por otra parte, la motivación es uno de los fac-
tores principales que inuyen en el desarrollo de
habilidades fundamentales como la lectura y la
escritura en la asignatura de Lengua y Literatura
(Toste et al, 2020). Respecto a esto, las bases cu-
rriculares chilenas establecen que los alumnos/as
deben “Manifestar disposición a formarse un pen-
samiento propio, reexivo e informado, mediante
una lectura crítica y el diálogo con otros.” (Mine-
duc, 2015, p.44). Además, el Programa de estudio
de primer año de secundaria (Mineduc, 2016) des-
taca la importancia de generar en los estudiantes
una actitud positiva hacia la asignatura, esto se
puede lograr a través de la explicación clara de los
objetivos y metas de las clases, permitiendo a los
estudiantes entender el propósito y la relevancia de
lo que están aprendiendo. Además, es fundamental
establecer un diálogo constante entre el profesor y
los estudiantes, creando un ambiente donde se
sientan escuchados y valorados. Este intercambio
continuo de ideas y opiniones puede propiciar el
desarrollo de experiencias de aprendizaje que sean
verdaderamente motivadoras y enriquecedoras.
Principalmente, la desmotivación por la lectu-
ra afecta el desarrollo de los alumnos, puesto que
“la motivación por la lectura es un proceso inten-
cional que además responde a factores tanto inter-
nos como externos al lector.” (Avendaño, 2017).
De esta manera, la falta de interés que genere en un
lector particular la selección de textos y/o la activi-
dad a realizar, puede signicar un obstáculo en el
desarrollo de las habilidades que destacan los obje-
tivos de aprendizaje. Considerando lo anterior, se
debe propiciar la motivación como: El comporta-
miento motivado se encuentra en algún lugar de
Revista de la Escuela de Ciencias de la Educación - 2026 1(21)