
cación Superior), así como la inuencia creciente de la
AMPEI (Asociación Mexicana para la Educación Inter-
nacional). Finalmente, estas organizaciones destacan que,
en el contexto actual, las TIC se utilizan cada vez más
para ampliar conocimientos, perspectivas y competencias
internacionales e interculturales, además de servir como
medio para exportar total o parcialmente programas edu-
cativos a otros países (Maldonado, 2017).
La integración de las TIC en el ámbito educativo
requiere anticipar objetivos y desafíos, para luego de-
terminar cómo y en qué condiciones su presencia en las
escuelas puede aportar valor. Lo esencial es denir qué
signican las TIC en este contexto y qué modelos de ense-
ñanza favorecen la calidad y la equidad. Asimismo, es ne-
cesario vincularlas con el desarrollo de la capacidad de los
estudiantes para aprender de manera autónoma, buscar
información de forma crítica, asumir una postura frente
a los contenidos en Internet y fomentar tanto el contacto
personal como la igualdad —no solo virtual—. Todo ello
contribuye a comprender la realidad multicultural ibe-
roamericana y a promover valores como la tolerancia, el
respeto, la solidaridad y la justicia (Secretaría de Cultura,
2019).
La docencia universitaria atraviesa un proceso de cam-
bio constante, especialmente desde el inicio del nuevo mi-
lenio. El trabajo de los docentes debe reconocer estos cam-
bios, ya que responden a transformaciones de la realidad
social y tienen una gran trascendencia en la educación
superior. Desde esta perspectiva, es necesario asumir nue-
vas visiones del mundo, donde los avances tecnológicos
exigen que el conocimiento generado en las universidades
se produzca a un ritmo más acelerado conforme surgen
innovaciones. Estos cambios, además, plantean un con-
junto de desafíos en distintas áreas de la academia, diver-
sos pero complementarios entre sí.
Las nuevas generaciones tienen características que
implican estrategias pedagógicas particulares porque “es
imposible mantenerlos enfocados en un salón de clases
tradicional, donde los maestros se sientan y presentan
contenido que pueden buscar fácilmente en Internet”
(Ferreiro, 2006, p. 78). Bajo este esquema se desprenden
las estrategias didácticas que correspondan a tal transfor-
mación haciendo uso de tecnologías educativas.
Para Tobón (2006), las estrategias didácticas son aque-
llos elementos conjuntados de técnicas y actividades que
facilitan el alcance de una meta de aprendizaje; pues, las
estrategias didácticas son de gran importancia en la per-
secución de objetivos en el aula debido a que se contri-
buye a que el estudiantado tenga resultados exitosos en
su aprendizaje (Tobón, 2006). Como un procedimiento
adaptativo o conjunto de ellos por el que organizamos se-
cuencialmente la acción con el n de lograr el propósito
o meta deseado. Tal proceso es dinámico ya que, admite
cambios y se adapta a los diversos contextos. Las es-
trategias didácticas son exibles (López, 2017).
Del Fresno García (2011), plantea que las es-
trategias didácticas no solo deben adaptarse a los
nuevos contextos, sino también integrarse de for-
ma coherente con herramientas especícas como la
informática educativa. Esta disciplina, por su par-
te, permite generar sinergias al vincular el conoci-
miento tecnológico con las necesidades pedagógicas
actuales, donde se operacionalizan los procesos de
aprendizaje/enseñanza y la incorporación tecnológi-
ca en el contexto educativo, visto como parte de la
estrategia didáctica, herramienta, recurso o proceso
implementado (Jiménez-Becerra, 2019).
Ante esta situación, enseñar con dimensión in-
ternacional en la actualidad no solamente requiere
experiencia en el ámbito profesional, sino que im-
plica, experiencia como líder en el aula, estrategias
pedagógicas y didácticas que involucren la informá-
tica educativa, enmarcadas en procesos formativos
que involucren elementos prácticos y teóricos. Por
eso es necesaria la visión global de los docentes, que
no solo aporte un conocimiento especializado, sino
que proporcionen herramientas y promuevan la re-
exión sobre la práctica, para avanzar en la indaga-
ción de elementos tecnológicos para la transforma-
ción de la internacionalización en casa.
Al hablar de la formación docente en un con-
texto internacional, se busca impulsar tanto el de-
sarrollo profesional como el personal, fortaleciendo
el conocimiento de una ciudadanía global orientada
a construir una sociedad más solidaria, democráti-
ca y multicultural. En este proceso, resulta esencial
fomentar valores como la tolerancia y el reconoci-
miento de todas las culturas, al mismo tiempo que
se respeta la individualidad nacional (Gacel-Ávila,
2006).
A su vez, los docentes deben ser vistos como ac-
tores de los procesos educativos, como sujetos de
aprendizaje y desarrollo permanente, y como prota-
gonistas de esa gran tarea social que es la educación.
Enseñar en la actualidad plantea que la visión global
del docente es esencial no solo para aportar conoci-
miento especializado, sino para facilitar herramien-
tas que fomenten la reexión crítica, la comprensión
intercultural y la integración de tecnologías educati-
vas en contextos diversos (Belloch, 2013; Ministerio
de Educación Nacional, 2013).
Metodología
Como se señaló en la introducción de este artículo,
Internacionalización y Formación Docente